Quisiera dedicar unas palabras a todos vosotros, colaboradores, simpatizantes, participantes, amigos y familiares de la Asociación.
Creo que es difícil conseguir que la sociedad simpatice con la causa de los presos. El intentar llamar la atención y convencer de que también ellos son personas con los mismos derechos que cualquiera de los que disfrutamos de Libertad no es tarea fácil. Creo que gracias a iniciativas como esta, se humaniza el entorno penitenciario.
Y sí, es cierto que los que están dentro lo pasan mal, pero los que están fuera no lo pasan mejor. Quien tenga un familiar o amigo en la cárcel pasa por un auténtico calvario, lleno de obstáculos y barreras, tanto sociales como administrativas. Siente la incomprensión y el abandono por parte de las autoridades, más preocupadas por hacer de las cárceles lugares de represión y seguridad, que de reinserción, a priori objetivo de los centros penitenciarios.
Para mí, ver cómo vosotros lucháis cada día, sin descanso, por los derechos de vuestros familiares y amigos, es algo que admiro.