"Para muchos internos del Centro Penitenciario de Tahíche, las actividades culturales se convierten en espacios donde son libres. A pesar de estar en prisión, los internos de Tahíche valoran su presente. Se sienten “queridos” y “respetados” y para algunos es más un hogar que una cárcel
Los conceptos en el Centro Penitenciario de Tahíche son relativos. El tiempo se eterniza en las horas de celda y de patio, y puede ser un “infierno”, pero en cambio, a veces, es el mejor aliado para los internos. Reflexionan. Se replantean su vida. “En Tahíche he vivido más que en mi casa”. Juan Fernando habla de la prisión como si fuera un hogar aunque no olvida que sintió que le cortaban las alas cuando traspasó la puerta de entrada (...)".
Así comienza el artículo "La libertad de estar preso", por Laura Fernández Palomo, publicado en la edición digital de La Voz de Lanzarote, y que podéis encontrar AQUÍ. Asimismo, podréis ver fotos y leer varias entrevistas a internos de Tahíche.